El pasado viernes 13 de marzo celebramos el cierre de la primera fase de Ciudad Sur, proyecto de educación desarrollado en Vallekas junto a la Asociación Cultural La Kalle, financiado por el Ayuntamiento de Madrid.
El evento fue dinamizado por el grupo de jóvenes con quienes durante meses hemos recorrido el barrio escuchando voces diversas: “¿Cuál es su historia y memoria? ¿Cómo se vive en Vallekas? ¿Cómo queremos que sea?”. En esta ocasión, el debate se generó en torno a un conversatorio intergeneracional entre asociaciones vecinales, colectivos feministas y vallekanos, que reflexionaron sobre el futuro del barrio.
Tras más de un año recorriendo sus plazas, calles y rincones, generamos de forma colectiva una cartografía social de Vallekas, en la que los mapas se fueron dibujando con palabras, recuerdos, historias y sueños.
Así, junto con la ilustradora y arquitecta urbanista María Tula García Méndez (Territografías), creamos una exposición itinerante, que ha recorrido diferentes espacios de Vallekas, y que muestra un barrio diverso narrado por sus vecinas, contribuyendo a transformar miradas y romper la estigmatización y prejuicios que desde fuera se tiene hacia los barrios obreros periféricos.
A lo largo de derivas, encuentros y entrevistas radiofónicas con diferentes colectivos, muchas ideas se repetían: un fuerte sentimiento de pertenencia al barrio e identidad vallekana, la importancia de espacios comunes y de referencias positivas, la falta de recursos, las preocupaciones por la desigualdad y la estigmatización del barrio y la expulsión de sus hogares.
En muchos de estos espacios han sido las personas jóvenes quienes han tomado la palabra, compartiendo su mirada sobre el territorio y reflexionado sobre temas como la convivencia, las desigualdades o el racismo que todavía atraviesa la vida de muchas vecinas. Son prueba viva de que, cuando a la juventud se le dan las oportunidades y los espacios, salen voces críticas comprometidas, que participan y defienden el barrio.
Aquí los mapas no representan una imagen fija del territorio: la cartografía es resultado de las experiencias compartidas por las personas que participaron y, como tal, está viva y es cambiante. Nos muestra Vallekas como trama de memorias que resisten, de luchas compartidas, de juegos en la plaza, de historias que pasan de generación en generación.
Mapas hechos de relatos y de preguntas. Mapas que no solo miran al pasado o al presente, sino que también se atreven a imaginar. Porque en los talleres y encuentros se ha dibujado también el Vallekas futuro: un barrio habitable para su gente, más justo, con espacios verdes, cultura y cuidados. Donde volvamos a saludar a nuestras vecinas. Donde todas cuidemos de las criaturas que juegan en el parque. Donde nada ni nadie sea expulsado.
Puedes conocer más sobre el proyecto AQUÍ.





























